Favorita

Los amigos apasionados (The Passionate Friends)

Los amigos apasionados, David Lean, 1949

Hay algo enfermizo en la fijación de David Lean por el amor adúltero, como si el encuentro efímero fuese la única forma posible de amar para siempre. La mirada perdida de Celia Johnson, consciente de que no volverá a ver a su amante (Brief Encounter. 1945), o los ojos vidriosos de Omar Shariff, inmersos en el recuerdo de Lara/Julie Christie (Doctor Zhivago. 1965), expresan la insoportable soledad de amar a quien no está, cuando lo que ofrece el presente no sólo no satisface, sino que invade la intimidad de ese recuerdo.

La ausencia es un concepto relativo que no tiene sentido si no se le compara con su contrario, la presencia, o como en Los amigos apasionados, el regreso. La historia se desenvuelve como un largo flash-back, desde el recuerdo de la mujer: de jóvenes, Mary (AnnTodd) y Steven (Trevor Howard), viven un intenso romance pero no pueden vivir juntos, ni tampoco separados. Mary desprecia el amor de Steven y huye de él para casarse con un banquero. Sin embargo, el tiempo y la distancia, y la frustración de un matrimonio mediocre, rehabilitan la imagen del antiguo amante.

Los amigos apasionados no trata exactamente sobre la ausencia, sino sobre cómo ésta moldea y magnifica los sentimientos, hasta llegar a la inconsciente asunción de un amor fou. Una frase de Claude Rains, el marido respetado pero no querido, sentencia el destino de los antiguos amigos: “Parejas como vosotros son peligrosas”, condenándolos a no coexistir jamás.

Cuando Steven reaparece en la vida de Ann, ya es tarde para que ella pueda elegir. Nuevamente, su mirada perdida la guía hacia un pasado alternativo, aceptando a quien se rechazó en su día, y de esta forma imaginaria consuma su infidelidad. La película no puede terminar sino con la aceptación de lo que se tiene, abandonando la melancolía para volver al día presente, que es, al fin, la única opción compatible con la vida.

¿Quién dice que el mejor amor es siempre el que más dura?

María LorenzoTodos sus textos en Tren de sombras

Más en Críticas

Ver todo